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Crónica de la primera edición en la Sierra de San Vicente en Toledo. Marzo 2011.

Fotoaventura4x4-TerranaturSólo hay una oportunidad para una primera impresión. Es una frase bien conocida, pero cierta. Así resumiría la primera edición de fotoaventura4x4 en la Sierra de San Vicente (Toledo). Cuando hace algo más de un año la gente de Terranatur y Raidaventura4x4 nos pusimos de acuerdo para organizar este proyecto, todo era pura ilusión. Combinar ingredientes tan especiales como la naturaleza, la aventura y la fotografía a campo descubierto, nos convertían en cocineros de sueños. Hoy podemos afirmar que el menú resultó bien sabroso y estimulante.

El pasado fin de semana del 4, 5 y 6 de marzo de 2011 tuvo lugar la primera edición de fotoaventura4x4 en uno de los rincones más singulares de nuestra naturaleza. La Sierra de San Vicente en Toledo es uno de esos enclaves que lo tiene todo para el amante del monte, el 4x4 y la fotografía: paisajes de dehesa o montaña, ganado pastando en libertad, bosques, arroyos, caminos, vetustos muros cargados de vida en forma de musgo, líquenes o trepadoras; testigos de otros tiempos y otras gentes que supieron conservar y aprovechar una naturaleza generosa. Gracias Carlos de Eventos Offroad por descubrirnos el sitio.

El sábado, tras dormir en una bonita casa rural, tuvo lugar la primera clase teórica de fotografía digital. Es cierto que la fotografía ha evolucionado mucho, que ahora parece que las cámaras lo hacen todo, pero qué sorpresa descubrir gracias a nuestros profesores Mercedes Pitaluga y José Antonio Sánchez todo lo que se puede sacar de estos equipos.

Fotoaventura4x4 curso de fotografía digital de la naturaleza - terranatur.esLa clase se centró inicialmente en conocer todas las características del material fotográfico, os cuerpos y los objetivos, y sobre todo nuestra cámara: como hacer los reglajes para que la forma de enfocar, de medir la luz y la gama de colores sea idónea. Posteriormente las explicaciones se dirigieron a temas clave, sin rodeos: como ajustar la velocidad, el diafragma y la sensibilidad para que las fotos sean equilibradas; entender la importancia de la luz y las condiciones climáticas en general; ¡por fin entendimos como se interpretan esos diagramas de barras (histogramas) que indican científicamente si la toma ha sido buena o mejor repetir! Por último, antes de salir al monte en nuestros 4x4 a dar rienda suelta a lo aprendido, recibimos una clase magistral: qué requisitos tiene una buena fotografía y cuál debe ser el encuadre prefecto.

Por fin, tras un breve café en una singular sala de la casa rural llena de recuerdos y artilugios hípicos para la cría del caballo español, dio comienzo la primera ruta fotográfica.

Al principio, la pista embarrada discurre entre viejas encinas y alcornoques adehesados donde las vacas apenas nos prestan atención al pasar. Ahí descubrimos un singular alcornoque centenario, con sus texturas colores y porte. Nunca imaginó que tanta gente le iba a estar tan pendiente de él. Aproveché para comentar al grupo la importancia de las dehesas de este tipo como guardianas de la biodiversidad, cómo estos sistemas agro-silvo-pastoriles son tan útiles y productivos para el hombre y la naturaleza, y es que a los biólogos se nos ve el plumero y no podemos callar ante tanta cosa bonita.

Fotoaventura4x4 curso de fotografía digital de la naturaleza - terranatur.esLas fotos se sucedieron, pero había que seguir ruta. Ruta que nos encaminaba cada vez más arriba hacia el piélago, un mirador de excepción de la Sierra de Gredos nevada y los valles del Tietar y el Alberche. De camino, un viejo molino de agua en un paraje ripario de gran belleza nos sirvió para aprender cómo fotografiar cursos de agua, emplear filtros, usar el trípode, cómo encuadrar adecuadamente paisajes complejos y cómo fotografiar personas evolucionando espontáneamente por el campo. La ruta del día culminó con la visita a unas hermosas ruinas a las que tuvimos que acceder subiendo una pequeña trialera. Por la noche, tras cenar un completo menú típico toledano, llegó el momento de analizar cuidadosamente el trabajo del día. Cada participante seleccionó sus mejores fotografías. Los profesores, haciendo gala de su conocimiento y profesionalidad no dejaron títetere con cabeza. Que si está un poquito subexpuesta, que si has fotografiado una mano o un cable de la luz, que si patatín y patatán. Sin que llegara a herir nuestro orgullo de futuros grandes fotógrafos de la naturaleza, todos reconocimos en que habíamos fallado y qué hacer para mejorar en la próxima jornada. ¡Vaya manera estupenda de aprender!

En la mañana siguiente amaneció un bonito día soleado. Tras un completo desayuno en la casa rural que nos acogía, tuvimos una nueva jornada teórica centrada en la fotografía de viaje y aventura, como conjugar técnica y arte, cómo captar ese instante único sin que se nos escape.
Comprendimos que conocer las posibilidades y capacidades de nuestra cámara es esencial para iniciarnos en las fotografía.

A nuestra ruta de hoy se nos unieron cinco niños, que disfrutaron como nunca ganando tiempo en las paradas para aprovechar esos momentos jugando, viendo a los caballos y vacas sueltas y tirando piedras a cada charco. Bonitos recuerdos para su futuro de momentos en libertad, mientras sus padres hacían lo que más les gusta.

El día poco a poco se fue nublando, sin embargo el campo se mostraba luminoso e intenso. Paramos en un encinar cubierto de un manto de intensas flores amarillas –jaramagos, explicó nuestro biólogo-, que se extendían hacia el horizonte inundando el paisaje de luz. Cámaras, objetivos y trípodes en acción: unos retratan la encina más hermosa, otros la perspectiva de un monte casi ya primaveral... pero ¿cómo conseguir un buen encuadre?, los profesores ahí, siembre a mano y dando buenos consejos.

Seguimos ruta, y paramos en un arroyo en medio de la espesura casi impenetrable (hubo quien bautizó con las zarzas su nuevo TT, que para eso lo había comprado, dijo), después un embalse... ¿Cómo capturar el reflejo de los árboles y el cielo en el agua...?, ahora tocaba un robledal aún sin hojas...¿cómo conseguir una buena perspectiva o captar esa sensación de soledad? Era ya casi la hora de comer, pero el paisaje humano también es motivo de fotografía. Antes de terminar con la jornada, aprovechamos a realizar las últimas fotografías a la bella iglesia de Hinojosa de la Sierra y sus gentes.

Todos coincidimos que la experiencia vivida, recorriendo pocos pero intensos kilómetros, bajando a pisar monte cada poco, nos había cargando las pupilas de recuerdos y las cámaras de bellas imágenes; ahora cada vez un poquito mejores. Ha sido una grata experiencia digna de repetir. Nace aquí fotoaventura4x4. Os esperamos. Jaime Roset de Terranatur.

Fotoaventura4x4 - Terranatur